Pertenezco a la tercera generación de una familia de ebanistas que empezó haciendo muebles hace más de 70 años. Aunque siempre tuve habilidad para trabajar con las manos, nunca pensé que me dedicaría a la ebanistería.Después de algunos años como técnico de sonido para televisión, empiezo a hacer mesas para estudios de grabación de música. En mis ratos libres, fabricaba pequeñas piezas en el garaje de mi casa; lámparas, tablas para cortar, veleros… cada vez piezas más grandes. Casi sin darme cuenta creo una colección de muebles que fue creciendo y mejorando con el tiempo.

Quique Marín en su taller con su perro Osso